"Si hubiera una imagen que pudiera expresar el poder de la vida en nuestro planeta, un único símbolo de vitalidad, esa imagen sería un árbol."

Entrar al mundo de los árboles es entrar a un mundo complejo de misteriosa belleza.
Nosotros nos internaremos en ese mundo para celebrar los paisajes hechos por la mano de la Naturaleza, y hablar en nombre de los árboles nativos.

Las plantas nativas son las que se originaron naturalmente en el lugar donde se encuentran antes de la existencia misma del ser humano.
La VIDA depende de la conservación de los ambientes naturales y las plantas nativas son la base de los mismos.

La ilusión de la superioridad humana impidió ver las extensas conexiones de la vida en la tierra y al no comprenderlas simplificamos, desvalorizamos y degradamos los paisajes silvestres que nos rodeaban.
Debemos darnos cuenta de que nuestro “yo” incluye el aire, el agua, la tierra y los otros seres. La naturaleza que está afuera y la que existe adentro de nosotros es una misma cosa, una continuación.

Los árboles nativos tienen su razón de ser y estar.
Los sistemas que posibilitan la vida terrestre no podrían funcionar sin la flora originaria creciendo en el lugar donde nació.
Ninguna otra forma de vida afecta tanto a todos los seres vivos como las plantas propias de cada lugar.
Los grandes bosques y selvas de la tierra posibilitan una gran biodiversidad.

Los bosques son mucho más que árboles, son misteriosos fabricantes de todos los elementos básicos que nos mantienen vivos. Ellos regulan la temperatura del aire, de la tierra y del agua transformando los nutrientes en materia viva y creando constantemente aire puro y fresco.

 

¿POR QUÉ PLANTAS AUTOCTONAS?

Especies nativas (autóctonas o indígenas): son aquellas que crecen en el área biogeográfica de donde son originarias. Son aquellas que durante miles de años fueron adaptándose a las condiciones químicas (salobridad, acidez, alcalinidad) del suelo de una determinada región geográfica, como así también a las condiciones físicas (temperatura, vientos, regímenes de lluvia ) de la misma región, considerándose así como indígenas las plantas propias de las zonas de origen, independientemente de límites políticos de provincias y países.

_Especies exóticas:
son aquellas que crecen fuera de su sitio de distribución original gracias al cultivo o introducción humana involuntaria. Si bien muchas plantas exóticas cultivadas atraen fauna silvestre, es importante observar que estos vínculos se hallan fuera del equilibrio original y se reproducen sin límites convirtiéndose en “invasoras”. Es el caso de los “ligustros” , “ligustrinas” “paraisos” y otras, cuyos frutos alimentan a varias aves que comen frutos , las que “a cambio del alimento”, dispersan las semillas al salir intactas de su aparato digestivo. Este hecho se halla en pleno avance y puede verificarse con la proliferación de bosquecillos puros de estas plantas en las áreas naturales y terrenos vacantes del área metropolitana.

Una de las razones que nos lleva a proponer el uso de plantas nativas es que principalmente estas especies interactúan con el medio y las demás especies (de flora y también de fauna). Así encontramos plantas que son polinizadas por aves o insectos, otras que son distribuidas por animales y el viento, u otras que crecen trepando sobre árboles nativos, por citar algunos casos. Otro punto es que algunas de estas plantas, se hallan exclusivamente en nuestra región, por lo cual si desaparecen aquí, lo harán para todo el mundo, no ocurriendo lo mismo con las plantas exóticas cultivadas.
Por ejemplo en la Provincia de Buenos Aires hay casi 2000 especies, número que nos brinda una noción de la riqueza potencial de la flora silvestre para la jardinería en este territorio.
No debe confundirse el concepto de nativo con el de nacional, ya que algunas especies de una zona fitogeográfica pueden funcionar como exóticas en otras zonas.
En la medida que volvamos a tener más espacios verdes con plantas originarias de cada región, tendremos un ambiente más amigable para las aves silvestres cerca de nuestros hogares.El uso masivo de plantas exóticas, ha generado una simplificación notable de la biodiversidad tanto en los sitios parquizados como en las áreas naturales invadidos por los vegetales foraneos que tienden a desplazar a las del lugar.

 

BENEFICIOS DE LAS PLANTAS

Rol climático

  • Resguarda del frío y moderan el clima
  • Ofrece sombra
  • Protege contra vientos adversos
    • Rol ambiental
      • Contribuye a aumentar la calidad del aire
      • Funciona como barrera contra polvillos
      • Aminora ruidos molestos
      • Hace que la tierra sea mas absorbente con menos peligro de inundaciones.
      • Retiene la capa fértil de la tierra impidiendo la erosión
    • Rol paisajistico
      • Ofrece escala intermedia entre las edificaciones y el ser humano
      • Aporta colores, aromas, texturas y formas naturales

Además, la vegetación autóctona:

  • Alberga fauna silvestre
  • Evoca el paisaje regional, conectando el origen del ciudadano con el de la vegetación

 

JARDINES CON PLANTAS NATIVAS

El cultivo de vegetales autóctonos es la manera más práctica de brindar alimento y refugio a las aves en libertad.
La VIDA depende de la conservación de los ambientes naturales y las plantas nativas son la base de los mismos. El uso de plantas originarias de cada región natural, permite acercar las aves a nuestros hogares.

La jardinería es el arte y la técnica de diseñar espacios con plantas ornamentales. El principal objetivo será obtener jardines estéticamente bellos. Por historia y cultura, los jardines de la Argentina habitualmente son muy diferentes a la naturaleza originaria. Están integrados mayormente por plantas exóticas y en diseños que no necesariamente reflejan las comunidades vegetales nativas del lugar.
Las aves pueden acostumbrarse a visitar nuestros jardines si disponemos una oferta renovada de comida. En el jardín tenemos la alternativa de brindar comida a las aves de una manera natural, a través de plantas nativas y estanques, y otra artificial, mediante comederos y bebederos.

La manera más práctica para darles alimento en nuestros espacios verdes es a través de aquellos vegetales autóctonos que generan flores, frutos, semillas, brotes y hojas apetecibles a los pájaros y a la vez nutren a consumidores silvestres que controlan naturalmente su crecimiento explosivo, como lo son las orugas. Estos invertebrados resultarán otra fuente de comida para muchas aves de amplios requerimientos (las que comen tanto vegetales como animales) y las insectívoras especializadas.
En las plantas nativas la dispersión y otras interacciones suelen ser muy específicas, a tal punto que existen especies de mariposas que sólo comen follaje de unas pocas plantas.

 

¡NECESITAMOS PROTEGERLOS!

El bosque tiene un significado especial en todos nosotros porque los árboles nos produjeron. Nosotros somos parte de ellos.
Recorrer y volver a recorrer un bosque renueva nuestra vida. Saber que un árbol visto por primera vez en la infancia sigue todavía vivo y vigoroso agrega grandeza al espíritu humano.
Las caminatas hechas por el sendero de un bosque resuenan en nuestro interior por siempre: lo que se observa, lo que se siente, lo que se escucha entre los árboles es una verdadera medicina porque las emociones que nos despiertan esas experiencias son tan curativas y naturales como los árboles mismos.
Las áreas naturales, por pequeñas que sean, no solo son un refugio para la vida silvestre: son un auténtico refugio para el espíritu humano.

A medida que aumenta el número de individuos conectados a la tierra vuelve a brotar la esperanza de modificar lo que parece un futuro cada vez más hostil para nuestros hijos y nietos.
No podemos darnos el lujo de ser pesimistas. Serlo es ir en contra de nuestro instinto de vida, es perder la perspectiva de lo que sucede.
Todavía no es tarde si dejamos renacer a la Naturaleza en nuestro corazón.
Nuestros árboles nativos son maravillosos, descubrirlos es embarcarse en una de las más fascinantes aventuras: la de sentir que estamos volviendo a casa, una casa que nos ha sido negada hace pocos cientos de años.
Si finalmente nuestra anciana Madre Tierra ha de sobrevivir debemos encarnar el compromiso de ser como pájaros y repartir las semillas para reverdecer el mundo.